Últimamente todo el mundo habla del suelo pélvico y te dice que tienes que hacer ejercicios de Kegel para fortalecerlo, pero ¿qué es exactamente?
El suelo de la pelvis está hecho de capas de músculo y otros tejidos. Estas capas son como una hamaca que van del cóccix hasta los huesos del pubis. La musculatura del suelo pélvico de las mujeres sostiene la vejiga, el útero y el colon. La uretra, la vagina y el recto pasan a través de esta musculatura. Así que, tu suelo pélvico te ayuda a controlar la micción y la defecación e interviene en la función sexual. Mantener esta musculatura firme hará que no tengas problemas de pérdidas de orina, ayudará durante el embarazo y el parto y facilitará tu actividad sexual. [Leer más…]
El sexo es capaz de hacernos sentir una gran variedad de emociones. Desde amor, excitación y ternura hasta miedo, ansiedad y decepción. Las reacciones al sexo son tan variadas como las experiencias sexuales que tiene cada persona. E incluso una misma persona puede sentir todas estas emociones y muchas más en el transcurso de su vida.
El sexo no solo sienta bien, además es bueno para tu salud. Averigua cómo tener relaciones sexuales puede ayudarte:
Cuando prefieres bañar a tu gato o hacer la declaración de la renta antes que tener relaciones sexuales, podemos asumir que no disfrutas del sexo tanto como te gustaría. A veces, nos metemos en una espiral de cansancio y tareas que puede apagar el fuego de nuestra vida sexual muy rápido.
Cuando nuestros hijos se adentran en la pubertad (y a veces antes), su sexualidad empieza a florecer a pasos agigantados. A veces los jóvenes están preparados para esta explosión de hormonas y otras no; pero los padres no están preparados casi nunca. Una de las características de la sexualidad que más les cuesta entender e integrar a los padres es la orientación sexual.