La anorgasmia es el término utilizado para definir la dificultad o imposibilidad para alcanzar el orgasmo con la estimulación sexual adecuada y que causa malestar en la persona que lo sufre.
La anorgasmia es una de las disfunciones sexuales femeninas más comunes. Son muchas las mujeres que expresan dificultad para llegar al orgasmo durante las relaciones sexuales. Si habéis visto películas románticas o leído novelas de ese tipo, tendréis una idea bastante clara de lo fácil que parece en estos medios tener relaciones sexuales. Todo son caricias y explosiones de fuegos artificiales. En la realidad, los procesos de nuestro cuerpo y nuestra mente son bastante más complejos y no todo funciona igual para todas las personas, incluso no todo funciona igual para la misma persona en distintos momentos.
Si te cuesta alcanzar el orgasmo con facilidad o si nunca has sido capaz de sentir uno, es posible que te sientas decepcionada y frustrada con tu sexualidad. Es posible, incluso, que sientas que algo no funciona bien en ti.
La sexualidad es un tema rodeado de malos entendidos y de creencias distorsionadas, además solemos hablar poco de ello. Se habla de sexo, pero muy rara vez de las dificultades que tenemos con él.
Aunque hay algunas causas físicas que pueden dificultar o imposibilitar el orgasmo, son bastante escasas. Algunas enfermedades (diabetes, migrañas, esclerosis múltiple o enfermedades ginecológicas) y los efectos secundarios de ciertos medicamentos pueden influir en la capacidad de alcanzar el orgasmo. Pero, la mayor parte de las veces, las dificultades son psicológicas. La ansiedad y el estrés, la depresión, los problemas de pareja, la relación que tenemos con nuestro cuerpo y nuestra sexualidad, determinan la calidad de nuestras relaciones sexuales.
Existen diferentes tipos de anorgasmia:
- Anorgasmia primaria: es aquella que sucede desde siempre, es decir, nunca has tenido un orgasmo.
- Anorgasmia adquirida: has tenido orgasmos en algún momento de tu vida, pero ahora no logras alcanzarlos.
- Anorgasmia situacional: tu capacidad para tener orgasmos depende de las circunstancias. Por ejemplo, con unas parejas sí y con otras no, con algunas prácticas sexuales sí y con otras no, etc.
- Anorgasmia generalizada: no puedes alcanzar el orgasmo independientemente de la situación.
Si te sientes identificada con alguna de estas definiciones, no dudes en consultar con un sexólogo. La capacidad de alcanzar el orgasmo es aprendida y, como tal, puede trabajarse y mejorarse a través de tareas específicas.
El orgasmo es una reacción compleja que incluye múltiples factores: físicos, emocionales y psicológicos. Para alcanzarlo, es necesario encontrarse en un estado de relajación y de concentración, que no siempre es fácil de conseguir. Por eso, un sexólogo puede ayudarte a sentirte mejor contigo misma y a reducir tu malestar para que las relaciones sexuales sean todo lo satisfactorias y agradables que deseas.
Cuando el sexo se rodea de complicaciones suele generar inseguridades en nosotras mismas y dificultades en nuestra relación de pareja. Dar el paso de resolver cualquier problema sexual te ayudará recuperar ese espacio íntimo de satisfacción y bienestar que todos necesitamos.
Consúltanos cualquier duda, estamos aquí para ayudarte.

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