El deseo sexual fluctúa de forma natural en las distintas épocas de la vida. Es normal que se produzca una falta de deseo en la pareja cuando hay grandes cambios vitales como el embarazo, la menopausia o alguna enfermedad. También durante momentos estresantes de nuestra vida como cambios de trabajo o divorcios.
No obstante, cuando la pérdida de interés por el sexo se alarga en el tiempo y/o causa malestar o problemas en la relación de pareja, buscar la ayuda de un sexólogo puede ayudar a hacer los cambios necesarios para sentirse mejor con uno mismo y su sexualidad. A continuación mencionamos las causas más comunes de falta de deseo sexual en la pareja:
Problemas de la relación de pareja
Una de las primeras cosas que hay que considerar es si eres o no feliz en tu relación de pareja. Puede que haya ciertas dudas o preocupaciones detrás de la pérdida de deseo sexual.
Un libido baja puede ser el resultado de:
- Pérdida de atracción sexual hacia tu pareja
- Conflictos sin resolver y discusiones continuas
- Poca comunicación
- Falta de confianza
Problemas sexuales
Cualquier problema sexual terminará derivando en una falta de deseo. Es normal que no nos apetezca tener relaciones sexuales cuando éstas son insatisfactorias y nos hacen sentir incómodos. Así, la pérdida del deseo puede ser el resultado de:
- Problemas con la eyaculación
- Disfunción eréctil
- Incapacidad para llegar al orgasmo
- Dolor durante las relaciones sexuales
Estrés, ansiedad y cansancio
El estrés, la ansiedad y la falta de descanso habitual tienen un gran impacto en nuestro bienestar, incluyendo el deseo sexual. Si uno se siente presionado y ansioso, ni su cuerpo ni su mente están centrados en el sexo.
Depresión
La depresión no es simplemente sentirse infeliz o triste durante un tiempo, es una enfermedad que afecta a todos los aspectos de la vida, incluyendo el deseo sexual.
Factores psicológicos
La predisposición hacia las relaciones sexuales afecta al deseo que sentimos por las mismas. Hay muchos factores que pueden influir en la falta de deseo:
- Baja autoestima
- Imagen corporal negativa
- Experiencias negativas con la sexualidad
- Sentimientos de vergüenza o culpa asociados al sexo
Si estos u otros factores están influyendo en tu deseo sexual es el momento de consultar con un sexólogo, que te ayudará a integrar la sexualidad como una parte más de tu vida, para que puedas disfrutar y sentirte bien contigo mismo.
Cambios relacionados con la edad
La falta de deseo no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, pero es algo que muchos hombres y mujeres experimentan al hacerse mayores. Hay muchos motivos que influyen en este proceso:
- Cambios en los niveles hormonales, tanto en mujeres (menopausia) como en hombres.
- Problemas de salud relacionados con la edad, incluyendo dificultades en la movilidad.
- Efectos secundarios de algunos medicamentos.
Embarazo, parto y lactancia
La pérdida del deseo sexual durante el embarazo, después de dar a luz y durante la lactancia es muy común. Los cambios hormonales producidos en estas etapas son tan bruscos que toda la sexualidad se ve afectada. Además se producen cambios físicos que pueden hacer que las mujeres se sientan incómodas con su cuerpo, doloridas o molestas. El cansancio acumulado, la falta de tiempo y el cambio en nuestras prioridades tampoco ayudan.
Esta situación mejora con el tiempo, pero, a veces, la sexualidad se queda totalmente olvidada tras el nacimiento de un hijo. Si es así, no dudes en contactar con un experto en sexualidad que te ayude recuperar esa parte tan importante de ti vida.
Problemas de salud
Muchas enfermedades pueden afectar a nuestro deseo sexual. Esto se debe a la enfermedad en sí o a las consecuencias emocionales y psicológicas que ésta tiene en la persona. La falta de deseo también puede ser una consecuencia de la medicación.
Por ejemplo se ha asociado la libido baja con enfermedades cardiacas, diabetes, hipotiroidismo, cirugía mayor y cáncer.
Conclusión
Es normal que el deseo cambie a lo largo de nuestra vida, pero si sientes que es un problema para ti o que está causando malestar en tu día a día o en tu relación de pareja, no dudes en consultar con nosotras. Es imposible separar la sexualidad de la persona, es una parte indispensable de nuestra vida y, como tal, podemos ayudarte a integrarla para sentirte mejor.

Deja un comentario